El paciente entra en la farmacia y le pide al farmacéutico un bote de bicarbonato sódico porque lleva varios meses con acidez y parece que al tomarlo nota mejoría.
El farmacéutico al decirle el paciente que lleva varios meses con el mismo problema, le pide permiso para hacerle unas preguntas:
Farmacéutico. – En primer lugar, debemos tener en cuenta que lleva tomando el bicarbonato durante demasiado tiempo. ¿Toma alguna medicación?
Paciente. – Sí, tomo diazepam para dormir.
Farmacéutico. – En este caso, debemos tener precaución porque el bicarbonato puede alterar la absorción de diferentes medicamentos. En el caso de las benzodiazepinas (diazepam) disminuye su absorción, por lo que debería tomarlo 2 horas antes o después de tomar el diazepam.
Paciente. –Ahora que lo dice, estas últimas semanas me costaba algo más dormirme.
Farmacéutico. – Es muy probable que se deba a la interacción con el bicarbonato. De todos modos, como hemos comentado el bicarbonato de sodio no se recomienda tomarlo durante tanto tiempo, ya que puede dar en casos extremos reacciones adversas como alcalosis sistémica, lo opuesto al exceso de ácido, y dificultades a la hora de respirar, así como debilidad muscular y ansiedad. Además, puede enmascarar alguna enfermedad subyacente grave, como por ejemplo, úlcera péptica o un proceso maligno.
Paciente. – ¿Qué debería hacer entonces? Porque después de las comidas tengo mucho dolor y acidez.
Farmacéutico. – Los compuestos con hidróxido de aluminio (Almax®) suelen dar muy buenos resultados sin tener tantas interacciones. Pero lo más importante sería ir al médico para ver si existe algún problema subyacente, ya que lleva varios meses con los mismos síntomas.
Paciente. – Muchas gracias por el consejo, me llevaré un Almax e iré al médico para quedarme más tranquilo.
Farmacéutico. – De acuerdo. Ya nos contará que tal ha ido la visita con el médico.